¿Cuál es la diferencia entre certificado digital y firma digital?

La validación de la identidad del firmante en un documento telemático trae consigo una terminología específica. «Firma digital» y «certificado digital» son dos términos que aparecen aquí con frecuencia y, si bien guardan una íntima relación entre sí, en realidad no recogen el mismo concepto.
 

¿Qué es una firma digital?

Para comprender lo que es una firma electrónica, pensemos en la firma de contratos, la recepción de notificaciones o la conformidad con un documento de términos y condiciones: tiene que existir alguna manera de que el interesado refleje su firma y otorgue su aprobación.

Las firmas electrónicas cuentan con elementos adicionales de seguridad, necesarios para evitar suplantaciones de identidad, y para garantizar que no se haya corrompido la integridad del mensaje (que podría haber cambiado desde que el signatario lo firma hasta que el receptor lo decodifica).

Por lo tanto, las firmas digitales permiten a las personas estampar su signatura en estos documentos, con el mismo valor jurídico de una firma manuscrita. 
 

¿Qué es un certificado digital?

Por su parte, un certificado digital es un sistema más complejo, que va más allá de la validación de la identidad del firmante de un documento.

Un certificado electrónico proporciona al firmante acceso a un entorno digital, al amparo de una identidad previamente validada; gracias a ella, el firmante puede moverse a su antojo por un sitio web al completo.

En otras palabras: los certificados digitales son instrumentos válidos para identificar a una persona en Internet. La Comisión Europea reconoce los certificados digitales como “elementos que relacionan a una persona con los datos de validación de una firma”.

Las Administraciones Públicas suelen hacer uso de los certificados digitales para permitir a los ciudadanos autentificar sus accesos a las distintas Sedes Electrónicas: los trámites que antes requerían forzosamente un desplazamiento físico a una delegación de Hacienda o a una oficina de la Seguridad Social, ahora se pueden realizar telemáticamente gracias a este método de identificación.

firma y certificado digital

 

¿En qué se diferencian una firma y un certificado digital?

  1. Propósito: quizá esta sea la diferencia más sensible entre una firma electrónica y un certificado digital: normalmente, no están destinados a cumplir con los mismos cometidos. Por un lado, las firmas digitales actúan sobre un documento o mensaje en concreto. Se vinculan a él garantizando tanto su integridad como la identidad del signatario. Por otro, los certificados digitales están destinados a dar fiabilidad a un sitio en Internet. No se limitan a una rúbrica documental, sino que se despliegan por todo el sitio web garantizando la identidad del usuario.
  2. Ámbito: las firmas digitales van asociadas a un mensaje en particular, es decir, garantizan la integridad del documento que firman, incluyendo la identidad del signatario y la validación del receptor del documento. Por su parte, el radio de acción de los certificados digitales se extiende hasta el receptor, con independencia del mensaje en concreto. Su ámbito abarca la totalidad de un sitio web, en el que el signatario se autentifica y opera libremente.
  3. Seguridad: una firma digital incorpora un sistema de cifrado de extremo a extremo, lo que quiere decir que tanto el emisor como el receptor disponen de los medios necesarios para desencriptar el mensaje. Un certificado digital es emitido por una agencia de confianza (CA), que es la encargada de proporcionar los pasos de generación de claves, registro, verificación y creación.

A pesar de que tanto la firma electrónica como el certificado digital sirven para validar y garantizar la identidad de un firmante, no cumplen con las mismas funciones ni operan en los mismos entornos: el propósito de la firma digital es validar un documento, y el del certificado electrónico, dar confiabilidad a un sitio web.

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